Un market es un escaparate… pero también un laboratorio
Hay dos formas de vivir un market. Una es como una feria de ventas; la otra (la que más nos interesa) es como un lugar donde el diseño se somete a la realidad: a manos que tocan, a ojos que comparan, a personas que preguntan sin filtro y a comentarios que, cuando son sinceros, valen oro.
Del 12 al 14 de diciembre estuvimos en el Disseny Market Barcelona, organizado por el FAD (Foment de les Arts i del Disseny), que tuvo lugar en el Disseny Hub Barcelona. Compartimos stand con mucha gente, hemos vendido prácticamente 40 piezas entre bolsos y mochilas y, sobre todo, hemos tenido algo que no se puede fabricar en serie: conversaciones. De esas que te hacen volver al taller con la cabeza llena de mejoras pequeñas… que luego se convierten en grandes.
La funcionalidad no es un extra: es el motivo de compra
La frase que más se repite suele ser muy simple: “Lo quiero práctico”. Y “práctico”, en realidad, significa muchas cosas:
- que puedas acceder rápido al móvil/llaves
- que el bolso se adapte al cuerpo (y no al revés)
- que tenga compartimentos con sentido (no por tenerlos)
- que no estorbe cuando caminas, pedaleas o te mueves en transporte público
Para nosotros esto es una confirmación: el diseño bonito atrae, pero el diseño usable fideliza.


El peso importa más de lo que la gente cree (hasta que se lo prueba)
Hay bolsos que enamoran en la foto y cansan en el hombro. En un market, esto se ve en segundos. Cuando alguien se cuelga una bandolera o se pone una mochila y suelta un “¡qué ligera!”, sabes que ese punto es decisivo.
En Peter & Wolf BCN ponemos mucha atención en que una pieza sea resistente, sí, pero también ligera y cómoda. Porque un bolso se elige una vez… pero se lleva encima muchas horas.
Los tejidos singulares no son solo estética: son identidad
Algo precioso de vender en persona es ver cómo cada quien conecta con un tejido distinto. Hay quien se guía por el color, quien busca textura, quien quiere algo sobrio y quien se atreve con combinaciones que, en el catálogo, quizá no habrías imaginado como “las más vendidas”.
Esto reafirma una idea central de la marca: trabajar con tejidos diferentes y originales no es un capricho. Es lo que hace que cada pieza tenga personalidad y que, además, hable de cómo entendemos el diseño: urbano, atemporal y con carácter.

Personalización: la gente no quiere “más opciones”, quiere “mejor encaje”
En un market se entiende muy bien lo que significa personalizar de forma inteligente: no se trata de proponer montones de combinaciones, sino de permitir que una pieza encaje con la vida real de quien la va a usar.
Cambiar un asa, ajustar una cinta, escoger un color concreto, decidir el tipo de cierre… son detalles que transforman un “me gusta” en un “este es el mío”. Y, para nosotros, la personalización es también una forma de artesanía: escuchar, proponer y confeccionar con intención.
El feedback crítico es el que más te hace mejorar
Agradecemos muchísimo los comentarios positivos, claro. Pero hay algo especialmente valioso en quien te dice:
“Me encanta, pero si el bolsillo fuera un poco más profundo…”
“Si la cremallera estuviera aquí, me sería más cómodo…”
“Yo lo usaría a diario, pero necesito que esto aguante X…”
Ese tipo de feedback no es molesto ni negativo: es diseño aplicado. Es información directa del uso. Y es la razón por la que un market, para una marca artesanal, puede ser un acelerador de mejora continua.
Comprar artesanía es una decisión (también) cultural
También hemos visto algo que nos emociona: cada vez más personas buscan producción local, series pequeñas y un precio justo todo el año. No es solo “consumo”; es una forma de apoyar un ecosistema.
Detrás de cada bolso hay tiempo, oficio, pruebas, costuras repetidas hasta que cuadran, y decisiones que no se ven (pero se notan). Y cuando alguien lo entiende, se crea un vínculo distinto: no compra “un accesorio”; compra una pieza con historia y con intención.
Lo que viene ahora: parar para volver mejor
Cerramos unos días (del 24 de diciembre al 7 de enero) para descansar y volver al taller con energía. Pero nos vamos con una lista mental de ideas que nacen de lo mejor que nos deja un market: el contacto humano.
Si te quedaste con ganas de ver algún modelo con calma, o si tienes una idea de personalización en mente, escríbenos y lo retomamos a la vuelta. El diseño, cuando se hace a mano, mejora así: probándolo, hablándolo y volviendo a coser.
Gracias a todas las personas que os pasasteis, comprasteis, opinasteis y nos ayudasteis a afinar. Nos vemos muy pronto. 😊







Deja tu comentario