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Todo lo ejecutado artesanalmente, a mano, no es tan solo un objeto, requiere una importante inversión de tiempo. A menudo, cuando vamos de compras no somos conscientes de que muchos de los productos que vamos a adquirir han pasado por las manos de alguien. Muchos procesos de producción están ya más o menos automatizados. Pero siempre hay algunos pasos que requieren la intervención de personas, sea en Bangladesh, China, Turquía o Barcelona.

En la mayoría de productos de cualquier categoría es difícil imaginar el trabajo manual que hay detrás. Un ejemplo es el mundo de la moda. El concepto “fast fashion” nos conduce a una compra compulsiva sin reparar en quién o cómo se hizo aquel artículo. La idea es que lo compremos, cuantas más veces mejor. Y que no dure mucho para que así pronto tengamos que comprarlo de nuevo u otro similar.

¿Cuánto tiempo? El que haga falta… o más

En cambio, cuando hablamos de algo “artesanal” ello implica dedicar un valioso tiempo. El que haga falta para que el artículo que vas a comprar esté producido o realizado con esmero. Es un proceso lento donde cada fase o tarea tiene su importancia y se atiende con la misma pulcritud y cuidado.

En este proceso, además de la pericia y experiencia del artesano/a existe un aspecto que frecuentemente se soslaya. Como no es tangible no se percibe ni es fácil valorarlo: el tiempo. Horas y horas para producir una pieza que a veces es única porque el/la cliente/a así lo ha pedido. Disfrutar de algo único o personalizado es la suma del resultado visible (un bolso, una prenda de ropa…) y el tiempo que alguien ha consagrado exclusivamente para ti, para hacer realidad aquel artículo.

Teniendo en cuenta el concepto del tiempo nos será más fácil entender por qué a menudo los productos artesanos o “handmade” tienen precios más elevados.

¿Y cuánto vale el tiempo?

Las cosas hechas a mano acostumbren a ser más caras, porque requieren mucho tiempo y dedicación para realizarlas. Casi nunca implican procesos automatizados, pues se utiliza utillaje y herramientas manuales. Además, las tiradas de un mismo producto o formato son cortas o limitadas. Y eso nos complace porque sabemos que estamos adquiriendo algo único. Algo que es parte del talento y creatividad de esa persona.

Cualquier artesano/a que trabaja en tu ciudad, en tu barrio, tiene o desea tener un nivel de vida parecido al tuyo. ¿Cuánto crees que debería cobrar por cada hora de su tiempo? Luego comprende que sus precios no puedan ser los mismos que los de las empresas que producen miles de copias de un mismo artículo.

“Handmade” y con valores

Claramente, lo artesanal aporta un valor al producto que no se puede encontrar en los productos fabricados de manera industrial. Pero, además, favorece la economía circular. Trata de escoger materiales reciclados o reciclables, que tienen una menor huella de carbono, y apuesta por el Km. 0 colaborando con proveedores locales y fomentando el empleo en el entorno más inmediato.